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Gases y Cólicos en bebés y recién nacidos

Síntomas, causas y remedios para poner fin al sufrimiento de un bebé

La incomodidad de los gases molesta a casi todos los lactantes hasta cierto punto y afecta tanto a los bebés amamantados como a los alimentados con biberón. Si bien el dolor por gases es común y puede afectar a un niño a cualquier edad, es particularmente molesto en recién nacidos y bebés pequeños de entre uno y cuatro meses de edad, ya que sus entrañas inmaduras se están desarrollando. Además, algunos bebés parecen sufrir más que otros infantes debido a factores innatos y ambientales.

El gas es un síntoma común de los trastornos intestinales. Cuando un bebé tiene algún gas intestinal o cólico, todos los padres debemos de encontrar una solución a este trastorno intestinal o estomacal. Pero nos encontramos con un problema y es que el bebé no puede hablar ni decirnos en donde le duele o cómo es el dolor. Por lo tanto es indispensable entrenarnos para observar los signos del dolor en el bebé, como puede ser la presión abdominal o el tiempo que ha pasado después de la última sesión de alimentación.

¿Cuáles son los signos y síntomas del gas infantil?

Eructos

El eructar es una forma natural de expulsar el gas acumulado en el estómago por lo tanto es necesario estimular al bebé para que eructe durante la comida y al terminar. Si después de una comida le da hipo o regurgite mucho, puede ser un síntoma de que su bebé ingirió demasiado aire en el momento de su alimentación.

Reflujo (Regurgitar)

La regurgitación es común en bebés y puede ser normal. La mayoría de los niños tienen reflujo que puede ser acompañado por un eructo durante o poco después de la sesión de alimentación del bebé. El reflujo es causado a veces por el tipo de fórmula, por algunas partículas de la leche materna, por comer mucho o muy rápido, y puede estar asociado por la acumulación de aire en su estómago que hacer que este se contraiga y salga algo de leche de su interior.

Para más información, revisa el artículo: Cómo aliviar el reflujo en bebés

Abdomen inflamado

Todo gas atrapado en un espacio pequeño tiende a expandirse y si hay mucho gas, la fuerza aumenta aún más. Si este gas se encuentra en el abdomen del bebé, el dolor que puede ocasionar puede ser mucho y es por este motivo que algunos bebés no dejan de llorar sin importar el esfuerzo de los padres en distraerlo.

Flatulencia

Es bastante normal que los bebés tengan flatulencia de 15-20 veces por día. El gas puede ingresar al sistema digestivo a través de varias fuentes: digestión normal de nutrientes en la leche (materna o fórmula), el aire que se ingiere durante la alimentación y el llanto.

Sin embargo, una cantidad excesiva de gases puede apuntar a una digestión incompleta de los alimentos debido a los procesos digestivos muy inmaduros de los recién nacidos, que no han tenido tiempo para acumular una flora beneficiosa adecuada ( probióticos ) y enzimas en el intestino. Las malas bacterias, virus y otras infecciones también pueden causar gases excesivos, flatulencia e incluso diarrea. Estas infecciones pueden requerir atención médica.

Exceso de nerviosismo

Llorar es simplemente cómo los bebés comunican una necesidad. Como tal, el llanto ocurre con frecuencia y por cualquier cantidad de razones, como hambre, incomodidad, soledad, dolor, cansancio o gases.

Según el sistema «Dunstan Baby Language», un bebé gritará con un «Eh» si el gas queda atrapado en el estómago y necesita eructar, mientras que un sonido de llanto «Eairh» se emitirá si el gas queda atrapado en los intestinos. Aunque no es científico, este sistema o lenguaje puede ser útil para algunos padres.

¿Cómo puedo diferenciar un gas intestinal a un cólico del lactante?

Cuando es un gas intestinal puede ver que la cara de su bebé se pone roja, los puños se aprietan, las rodillas se levantan en el pecho.

Si su bebé llora por tres o más horas por día y al menos tres veces por semana, puede tener cólico.

¿Qué causa el dolor abdominal en bebés?

El gas es un subproducto natural de la digestión de los nutrientes en la leche materna o la fórmula, y el sistema digestivo normalmente expulsa los gases sin ningún tipo de molestia. Sin embargo, dado que el gas se expande, crea presión en la dirección opuesta al flujo gástrico. Cuando el gas queda atrapado en los intestinos causa una acumulación de presión abdominal ocasionando dolor intestinal en el bebé. Hay varios factores que contribuyen a esto:

Técnica de alimentación incorrecta

Una irregularidad en la mama o en el biberón provoca que se ingiera demasiado aire durante las comidas. La boca del bebé debe de quedar completamente sellada contra el pezón de la madre o contra la mamila del biberón.

El llanto del bebé cuando tiene hambre

El llanto puede hacer que su bebé trague aire, especialmente si llora de hambre durante un período prolongado antes de una comida. Evite que se le pase a hora de comer al bebé y que cumpla con su horario de alimentación y con la cantidad de leche adecuada a su etapa de desarrollo.

Digestión inmadura

El sistema digestivo humano es tan complejo que tiene su propio sistema nervioso, el sistema nervioso entérico, que controla el transporte del contenido intestinal en un movimiento ondulatorio llamado peristalsis. El intestino de un recién nacido continúa desarrollándose después de que nace. El intestino aún puede estar aprendiendo a procesar alimentos, gases y heces con eficacia. El gas también puede estar presente debido a la inmadurez en la microflora del intestino, el metabolismo de los carbohidratos y la regulación hormonal. El gas también puede ser un síntoma de estreñimiento.

Sensibilidades y Alergias a los Alimentos

La leche materna contiene restos o partículas de alimentos de la dieta de la madre y algunos bebés pueden ser sensibles a estas partículas. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Minnesota encontró un vínculo entre la dieta materna y los síntomas de cólicos. La ingesta materna de leche de vaca, cebollas, vegetales crucíferos (por ejemplo, repollo, brócoli y coliflor) y el consumo de chocolate se asociaron con más síntomas de cólicos en los bebés. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no hay ninguna razón para que una madre restrinja su dieta, especialmente de alimentos saludables. Si sospecha que hay sensibilidad o intolerancia a los alimentos, intente mantener un diario alimenticio para rastrear síntomas como gas, reflujo o irritabilidad. Si cree que su bebé se beneficiaría de la restricción dietética, hable con su médico. En un bebé alimentado con fórmula, una prueba de una fórmula hipoalergénica puede ayudar si un bebé está reaccionando a la proteína de la leche de vaca.

Demasiada lactosa

La leche que sale primero contiene más azúcares y lactosa mientras que la leche que sale después es más rica en grasa. Algunos expertos creen que demasiada leche preliminar puede resultar en una sobrecarga de lactosa relativa. Esto puede contribuir al gas o la irritabilidad en los bebés. Muchos expertos en lactancia recomiendan intentar vaciar cada seno antes de pasar al siguiente.

Algunas madres pueden tener un exceso de suministro de leche materna, una condición conocida como síndrome de hiperlactación. En esta situación, la bajada de la leche a menudo es rápida o forzada, lo que hace que los bebés se amordacen o se irriten con las tomas. Comuníquese con su pediatra si necesita más información sobre el exceso de leche o la composición de la leche materna.

Sobrealimentación

La sobrealimentación puede causar problemas si la barriga de un bebé no puede soportar demasiada comida a la vez. «Alimentar demasiado rápido puede producir una sobrecarga de lactosa y un aumento del gas intestinal por la descomposición de la lactosa excesiva», dice Bill Sears MD, un reconocido pediatra, profesor de pediatría de la Universidad de Irvine y autor de The Baby Book .

Deficiencia Transitoria de Lactasa

Una incapacidad temporal para producir una cantidad suficiente de la enzima «lactasa», esencial para la digestión de «lactosa» es una explicación propuesta para algunos casos de cólicos o neurosis infantiles, pero el vínculo no se ha demostrado. En general, los bebés no son intolerantes a la lactosa y la intolerancia a la lactosa no se desarrolla hasta alrededor de los 2 años, si es que va a desarrollarse. De hecho, a la lactosa en la leche materna se le atribuye una mayor absorción de minerales y la producción de una flora intestinal saludable.

Introducción de nuevos alimentos

Los alimentos nuevos pueden hacer que un bebé tenga gases, ya que su intestino aprende a procesarlos. Un exceso de alimentos con alto contenido de azúcar, como los jugos, también puede causar que el bebé tenga evacuaciones o gases más sueltos.

Desequilibrio microbiano

Nuestras digestiones son ayudadas literalmente por billones de bacterias beneficiosas (probióticos) que colaboran con las enzimas digestivas de nuestro cuerpo para descomponer de manera eficiente los alimentos y los nutrientes. La evidencia emergente sugiere que algunas bacterias saludables pueden jugar un papel en la reducción del gas y quizás incluso en el llanto y la irritabilidad. Los yogures también son una gran fuente de probióticos. Varios estudios han demostrado que la introducción de probióticos orales o alimentos probióticos puede ayudar a los bebés gaseosos si se administran durante un período de varias semanas. Curiosamente, los bebés amamantados tienen una incidencia ligeramente menor de cólicos, gases y reflujo, y esto podría deberse a la existencia de probióticos en la leche materna.

Consejos para aliviar los gases en bebés y recién nacidos.

Los ataques ocasionales de gases en los bebés son inevitables, pero cuando la afección se vuelve persistente e incómoda, lo mejor para los gases sería elegir entre varios remedios naturales:

Técnicas de alimentación en el recién nacido

Mejorar su técnica de alimentación pediátrica puede ayudar a evitar que un bebé tenga gases.

  • Alimente al bebé inclinado: si está amamantando, mantenga la cabeza y el cuello de su bebé elevados sobre su estómago mientras lo alimenta. Si le dan biberón, alimente en posición vertical e incline la botella ligeramente para que el aire pueda subir a la parte superior. Usar una botella con una curva o ángulo puede ayudar.
  • Hacer eructar al bebé durante y después de comer: los pediatras sugieren que los bebés eructen en la posición sentada como una opción inicial, pero también puede hacer eructar a su bebé sosteniéndolo en posición vertical o sobre el hombro. Intenta que eructe durante y después de una sesión alimenticia. Tenga paciencia, ya que puede tomar unos minutos para que salgan a la superficie las burbujas y los gases en la barriga del bebé, pero si el bebé no eructa en pocos minutos, puede continuar.
  • Hable con un pediatra: Asegúrese de que la boca de su bebé se enganche correctamente y que cada alimentación no sea ni demasiado rápida ni demasiado lenta y el bebé debe de estar en una posición cómoda. Póngase en contacto con un pediatra para obtener ayuda.
  • Use el biberón y la leche correcta: el mejor tipo de biberón tendrá un pezón suave que se contorneará a lo largo de la boca y los labios de su bebé, lo que evitará que el aire fluya junto con la leche. La leche debe fluir lenta y gradualmente para que el bebé tenga tiempo de beber y tragar sin tragar excesivamente. En ocasiones, cambiar de fórmula puede ayudar a reducir los síntomas del gas.

Fisioterapia para bebés

Incluso con una alimentación perfecto, un bebé todavía puede sentir incomodidad por el gas atrapado y el hipo . El eructar no siempre es efectivo porque se forma gas en los intestinos y en el estómago. Si su pequeño todavía parece tener gases, las siguientes terapias externas pueden ayudar a un bebé  a eliminar gases rápidamente aproximadamente 30 minutos después de la alimentación o al inicio de los síntomas.

Posturas para eliminar gases:

  • Posición de fútbol americano: Lleve a su bebé boca abajo con la barriga apoyada sobre su antebrazo, las piernas sobre la muñeca y la barbilla descansando cerca del codo. La gravedad ayudará a ejercer presión sobre el abdomen, lo que puede ayudar a calmar y sacar los gases. Dale un suave masaje de espalda para una presión adicional. Un resultado similar también se puede lograr poniéndolo boca abajo en la pierna, mientras está sentado.

  • Tummy Time: Permita que su bebé pase tiempo sobre su barriga mientras está despierto y usted está observando. La presión suave puede ayudar a expulsar el gas atrapado. ¡Esto también ayudará a su bebé a desarrollar fuerza en el núcleo, brazo y cuello!

  • Masaje abdominal para bebés: Mientras su bebé está recostado sobre su espalda, frote suavemente la barriga del bebé en el sentido de las agujas del reloj y luego baje las manos por la curva del vientre del bebé. Algunas enfermeras pediátricas usan el masaje «I Love You»: use dos o tres dedos y aplique una presión suave alrededor del abdomen y deletree las letras «I», «L» y «U». Repita varias veces para ayudar a mover el gas atrapado.

  • Andar en bicicleta las piernas del bebé: Mientras su bebé está boca arriba, bombee lentamente ambas piernas hacia adelante y hacia atrás como si estuviera en una bicicleta. El suave movimiento circular crea movimiento en los intestinos, lo que puede ayudar a aflojar el gas atrapado.

  • Lleva a tu bebé a todas partes: A tu bebé le gusta salir de paseo o conocer el mundo, cómprale un portabebé. Asegúrese de que el bebé pueda mover cómodamente la cabeza y respirar mientras está en un portabebé o carriola.
  • Chupetes: Algunos bebés se calman con un chupón, pero la succión vigorosa de un chupón puede contribuir a la ingestión de aire y al consiguiente gas. Asegúrate de que tu bebé no tenga hambre o que no le pida otra cosa cuando use un chupón.

Preguntas y respuestas –  Videos

¿Cómo hacer eructar a un bebé?

https://www.youtube.com/watch?v=c31XbywpIbw

¿Cómo hacer eructar a un recién nacido?

¿Qué remedios caseros hay para evitar o eliminar cólicos en bebés?

 

 

 

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